Gel para aftas bucales
Alivia, protege y calma los tejidos lesionados.
Funciona con una acción mecánica (efecto barrera) que alivia el dolor al adherirse a la superficie de la mucosa de la boca, calmando las lesiones orales y reduciendo el dolor y el malestar.
Tiene más de 12 horas de duración, durante las cuales limita el contacto con agentes externos como: estímulos químicos, mecánicos y térmicos. Gracias a su acción protectora, facilita el proceso fisiológico de curación.
MODO DE EMPLEO
Después de una correcta higiene bucal, aplicar 1 o 2 gotas de gel para cubrir toda la afta o lesión.
Evitar el contacto directo del aplicador con la lesión. Si la lesión es difícil de alcanzar, puede usarse un dedo limpio o una gasa para aplicar el gel. No tocar la lesión con la lengua durante al menos 2 minutos para permitir que se forme la película protectora.
Tapar el tubo después de cada aplicación.
Usar 3-4 veces al día, o según sea necesario hasta que desaparezcan los síntomas.
Después de 30 días de uso, suspender la aplicación durante una semana, como mínimo, antes de volver a empezar el tratamiento.
Para una mayor eficacia del producto, se recomienda no comer ni beber durante al menos 1 hora después de la aplicación.