La leche de vaca no debe introducirse en la alimentación del bebé antes de los 12 meses de vida.
A partir de los 12 meses, este producto presenta las siguientes ventajas frente la leche de vaca.
- Menor contenido en proteínas y sodio evitando la sobrecarga renal.
- Mayor contenido en hierro y vitaminas.
- Menor contenido en grasas saturadas y Mayor contenido en ácidos grasos esenciales (ácido linoleico y ácido a-linolénico).
MODO DE EMPLEO
1. Lavarse las manos antes de preparar el biberón.
2. Esterilizar todas las piezas del biberón (biberón, tetina y rosca) previamente lavadas.
3.Hervir agua en un recipiente y dejar enfriar a 40-45ºC. Verter en 1 biberón esterilizado la cantidad de agua necesaria.
4. Añadir el nº de cacitos de leche en polvo necesarios, enrasados y sin comprimir. Utilizar exclusivamente el cacito incluido en la tapa del bote.
5.Cerrar el biberón y agitarlo energéticamente.
6. Comprobar la temperatura del biberón (37ºC) antes de dárselo al bebé.